Thursday, January 05, 2006

Las Golondrinas

Me mudo por razones ajenas a la racionalidad humana. Es decir, no se que pasa que no puedo escribir más en este blogg.

Ahora esta será la sede de mis incoherencias.

http://letraserviles.blogspot.com/

atte.

La administración.

Saturday, October 22, 2005

Regresen prometo cambiar.

Pues es cierto, hay momentos en la vida donde realmente uno se puede sentir pleno. Esta bien, no quiero ser un optimista en extremo pero ciertamente estoy viviendo una nueva vida que me esta gustando mucho. Aquí estoy de nuevo en Madrid. Todo lo que me acongojaba ahora esta resuelto; sin embargo existen algunas cosas que todavía me dan vueltas por la cabeza.

No cabe la menor duda que he tenido mucha suerte. Cuando llegué nunca supe el destino que pudiera llegar a tener en mi cruzada pero la buena estrella del rocanrol sigue alumbrando mi camino. Encontré un buen piso donde vivir; Madrid me recibió con los brazos abiertos e inclusive encontré una manera de reinsertarme en la vida académica: estoy iniciando un Máster sobre la Unión Europea y las Relaciones Internacionales.

La ola madrileña me absorbe poco a poco y con el transcurso de los días, mi vida se adhiere a la cotidianidad de las personas que habitan a la ciudad que descansa en la ribera del Manzanares. Sigo siendo un extranjero, pero existen ciertas personas que hacen que sienta esta ciudad como si fuera mía. Es un sentimiento vago, ilusorio pero hasta cierto punto real. Ese fue uno de los motivos por los que regresé a Madrid, esta ciudad, se ha convertido en un lugar del mundo donde me siento como si estuviera en mi casa. En esta ciudad he vivido mis mejores años de juventud.

No exagero al decir estas cuestiones pues estos días rebasan con creces las épocas de la Eleonor, los de la Monster Truck o el reinado de Cecilia I. Esta ciudad siempre me ha brindado lo mejor. Aquí fue donde empece a sentir que las letras me llamaban y por eso mismo regresé, para ver si podía empezar a escribir un poco más y mejor. Resultado de mi búsqueda de la panacea de la creatividad: dos páginas.

Sequía. Erosión de ideas. Bache creativo (o a lo mejor nunca tuve creatividad ¿será?). Confusión de ideas. Falta de estilo. Estupidez e impotencia literaria. Es como estar en la gran batalla de Trafalgar y descubrir que a la hora de encarar al enemigo se carece de la pólvora que se quedó olvidada en el puerto.

Lo que me consuela puede ser que he estado muy abrumado desde que llegué a las tierras ibéricas. Primero por todo el sainete de la llegada del avión, el reencuentro marmotesco, la preocupación de la operación de Doña Streisand, la reinaguración de la fiesta madrileña 2005, la búsqueda de un departamento para compartir y finalmente la formalización de la Maestría que apenas se resolvió el lunes de la semana pasada.

De acuerdo al argumento de la defensa podemos descartar la serie de cuestiones donde se mencionan los motivos que convirtieron a mi cerebro en un berenjenal. Creo que ha sido difícil esta llegada y ahora es tiempo de encontrarle de nuevo el sentido por el que me vine para acá.

Acabo de leer la novela de Vila-Matas llamada "París no se acaba nunca", en este libro se relata las peripecias de un escritor primerizo qeu buscaba poder terminar una novela para la cual se preparaba con una vida diaria de bohemio existencialista. La verdad me enterneció mucho la novela. Siento que me identifique con el personaje y su única certidumbre: el saber que lo único seguro que tiene es el fracaso.

Hasta ahora todas las musas andan de fiesta y parece ser que vendrán hasta navidad las muy putas; sin embargo creo puede influir el hecho de que cuando me llamaban no les atendía y me dedicaba a contemplar a la Marmota o vivir en el relajo madrileño.

Así que, si alguien ve a las musas díganle que reconsideren su abandono y que les espero con ansiedad.

Hay más motivos para escribir y tenemos mucho tiempo; pero por favor regresen.

PD. Por motivos de fuerza mayor, me mudo a la siguiente dirección:http://letraserviles.blogspot.com/

Este blogg, esta oficialmente poseído. Ya no se puede publicar más.
Pero el Gran Solín sigue y sigue...

Saturday, September 24, 2005

Hola! no soy Pepe Grillo pero sí soy más insoportable.

El Gran Solín no me dejaba escribir hasta hoy. Creo que no debo presentarme pues luego sabrán quien soy. Hace mucho que conozco al muchacho que escribe este Blog y ciertamente no había visto tanta paz en el Gran Solín desde hace un año.

Hasta hace poco, se le veía recorriendo las calles de la ciudad de México en su automóvil viviendo la vida de un jóven clasemediero con pretensiones de jet-set. Con una vida así hubiera podido acabar en oceánica, casado con una chica cosmopolitan o embarrado en la glorieta de Insurgentes. No sucedió así y vaya que lo tuve que cuidar y aconsejar
--a veces me hizo caso y otras no; ya saben como es de necio The Great Solín--.Sin embargo aquí estamos los dos como en los mejores tiempos. Contaré un poco de lo que he visto hoy.

Ahora se le veía diferente, pues se le podía notar la tranquilidad en la mirada. Pude observar--y no es por ser indiscreto-- la manera en que recorría la ciudad de Toledo con sus callejuelas y su numerosa población flotante de turistas.

Podía ver que iba tomado de la mano de la Marmota mientras caminaba por la Plaza de Zocodover; su rictus vislumbraba un aspecto de calma ante las pláticas intempestivas de la Marmotilla y su manera acelerada de lanzar cuestionamientos para después responderse sola. Noté que su platica se plagaba de recuerdos al recordar un viaje que realizaron juntos a Toledo. Yo no pude estar en aquel viaje, pero por lo que he escuchado fue uno de los mejores viajes que han tenido como pareja.

Estuvieron caminando por la ciudad y de par en par se abrían los temas de discusión y las cuestiones a platicar a lo largo de la ciudad. Las pláticas mezclaban el aceleramiento de la respiración con el esfuerzo de articular palabras. Es difícil hablar entre cuesta y cuesta.

Se empezaron a alejar poco a poco de la parafernalia turística y terminaron por buscar un lugar de donde se pudiera estar alejado de los turistas y cerca del río Tajo.

Ahí estuvieron los dos, sentados encima de una piedra observando la tarde y la manera en que subía el río por su cauce. El cielo apuntaba un claro color azul y las nubes dibujaban formas que se alteraban con el paso del viento que llegaba de la mano con las palomas. Allá iban una a una, como siguiendo una formación que apuntaba para llegar a lo más alto del cielo.

Estaban abrazados de manera que ella lo tomaba dentro de sus brazos extendiendo sus piernas a lo largo de la amplia roca. Ahí estuvieron, ahorrando las conversaciones nimias y frívolas y dejando todo a los sentidos, a la responsabilidad de vivir el momento; llegando al punto donde se sabe que de toda la existencia humana hay muy pocos momentos dulces: éste era uno de ellos.

Él la miraba con admiración y ella frotaba sus manos con cariño. Estaban juntos y superando la condición terrenal; lo hacían viviendo la fugacidad de un instante con la intensidad y la calma necesaria para saber que por esta tarde eran ajenos a toda concepción de tiempo.

Por este día, aprovecharon un momento fuera de todo contexto y lo perpetuaron en la memoria. Es bien sabido que no existe algo menos definible que el tiempo, sin embargo, puede resumirse que la cuestión fundamental del tiempo es saber vivirlo.

Hoy podía observarlos viviendo cada momento, allá iba él entre la gente y detrás se podía observar la tierna mano de la Marmota sujetándole entre la multitud.

Su paseo termino y pude observar que mientras caminaba el Gran Solín por la acera dibujaba una sonrisa discreta.

Hace mucho que no lo veía sonreír; seguro tiene motivos de sobra para construir su felicidad.

Eso es lo que pude ver hoy, pero de lo demás ya lo escribirá él cuando despierte, pues por lo que veo esta muy cansado y pronto me dirá que deje de contar su historia; pero por el momento, no podía dejar de escribir esto, tenía que contarlo a alguien.

En otra ocasión cuento más; por ahora me voy a caminar un poco.

Es tarde y no tengo sueño.

atte.
La Cochina

Tuesday, September 20, 2005

De vuelta

Estoy apenas cumpliendo mis primeros cinco días en España. Todo parece haber sucedido de manera muy rápida, pues de repente ahora estoy en la casa donde hace un año viví todo el verano. Estoy en casa de Toño, un amigo que el destino me puso en el camino y que en los momentos difíciles siempre esta.

Llegué a Madrid el jueves por la noche y la entrada fue de lo más complicado pues mi vuelo de conexión se perdió y tuve que entrar por Bilbao--Es bien sabida la culpabilidad de la aerolínea y su poca consideración con el tiempo, los clientes y los cambios climatológicos-- Un nubarrón no tuvo reparo en pararse encima del DF y mi avión no podía despegar, mis compañeros
claseturistasardina se arremolinaban contra el asiento metiendo con dificultad sus pies debajo del asiento de la personas de delante y las aeromozas --o como se les dice elegantemente: los sobrecargos-- se dedicaban a revolotear como moscas en basurero pidiendo paciencia a cada uno de los miembros dela expedición aérea. Finalmente el avión salió de la ciudad de los Palacios una hora después y empezamos a atravesar el Atlántico. Todo iba bien hasta que llegamos tarde a Londres y estando ahí, nos dijeron que teníamos que abordar en otra terminal que estaba alejada como a cinco minutos en autobus y veinte caminando. Resumen: media hora caminando por el aeropuerto más grande de Europa.

Me hice de un amigo aregentino y nos dedicamos a hablar de muchas cosas, entre otras, me contó de las maravillas de México y nuestras desventajas como país subdesarrollado. Estuve escuchando la retahíla por una media hora hasta que abordamos para irnos aBilbao, lugar donde el verano pasado tuve mi conclusión del viaje. Llegamos y finalemente teníamos que sacar pasaportes y el buen argentino amante de Gardel, Maradona y los Babasónicos se cambió elegantemente de camiseta y sacó el pasaporte europeo --"Es que mi abuela era italiana"-- comentó con una sonrisa en los labios mientras yo me metía en la numerosa cola que nos aguardaba a los individuos ajenos a este sistema solar. Ahí estaba yo con varios más y con un cura, cuya presencia, me dio el consuelo que ante la llegada del armaggedon--lo único malo por ocurrir ese día-- con la presencia del Padre Carras podría pedir absolución total de mis pecados y asegurar mi boleto celestial. No ocurrió el fin del mundo; continuó el viaje.

Llegamos a Madrid y la noche se hacía presente. Es la primera vez que llego a Madrid de noche y las luces decoraban alegremente la oscuridad terrenal que pasaba por nuestros ojos. Pude observar otra vez la ciudad que me enamoró y donde viví tan bien. Poco a poco el avión se fue deslizando como una pluma de ganso en el aire hasta que llegamos a la tierra y comenzamos a bajar del avión.

A la hora de buscar nuestro equipaje en la oruga del aeropuerto ¡oh sorpresa! no había nada. Esta cuestión provocó mi ira y me dirigí a la sección de quejas y búsqueda de equipaje perdido. Ahí estaba yo, encabezando a la legión de iracundos buscadores de equipajes. La señorita puso todo de su parte ante este asalto organizado ante su mostrador y finalmente acertó a decirnos que nuestro equipaje estaba en la sala internacional. Vaya paradoja, mi equipaje llega a la hora que quiere e hizo menos escalas que yo.

Salí de la sala con la consigna de resolver el enigma de las maletas, cuando de repente entre la muchedumbre noté la presencia de una mujer espigada, vestida café, rasgos finos y cabellos rojizos. Era la Marmota. Finalmente nos volvíamos a ver. Pero lejos de que la escena se convirtiera en una extensión de la película de Meg Ryan proseguí mi búsqueda ahora tomado de la mano por la mujer más guapa de la sala de llegadas nacionales.

Lo he dicho antes, sólo ella se puede superar, pues en cuestión de instantes ya se había convertido en la estrella más brillante de la sala de llegadas internacionales. Eso lo hizo únicamente con caminar dos pasillos. Sólo la Marmota puede hacer eso.

Entré a la sala de llegadas internacionales y de repente como si se hubiera borrado el cassette y se grabara otro, estaba de nuevo llegando a Madrid. Me despedí de mis compañeros y comenzó la odisea madrileña 2005 y no me dieron tiempo de respirar pues llegando a casa de Toño se destapó una botella de tequila y comenzó de nuevo el rock.

Fuimos a una antro-pocilga a celebrar el 15 de septiembre y estuvimos muy bien.

La Marmota y el Gran Solín se reencontraron, comenzaron a bailar y de repente ya estaban como en los viejos tiempos. Ella comenzó a acariciar sus cabellos con las puntas de los dedos y él se dedicaba a contemplar los inmensos ojos verdes, de los cuales, nunca encontró la salida. Ellos eran lo no le permitía conciliar por las noches el sueño; se convertían en un horizonte verde e interminable que cambiaba con las estaciones, pero por esta noche podía perderse en él sin miedo a no encontrar nunca la salida.

El tiempo nunca tiene reparo en terminar con la idea de intemporalidad y terminó con la noche. Sin embargo los amaneceres siguen apareciendo y cada día me planteo de una manera diferente las cosas. Aquí estoy, finalmente después de tanto tiempo de añorar esto.

Por ahora quedan otros retos, pero por lo pronto ya estoy aquí, en la ciudad donde todo es posible.

Saturday, August 27, 2005

Agosto

Perdóname, soy un tonto, no me he presentado...creo que simplemente son los nervios de saber que estas llegando de nuevo a mi lado.

La verdad no sabía si eras tú; muchas veces el viento se me había presentado de tantas otras formas...sin embargo llegó el día de hoy, de una manera tan especial como hace mucho no lo sentía.

Te contaré mejor para que no te aburras con los detalles: caminaba por las calles como siempre lo hacía antes, sólo que ahora el viento me reveló un secreto en el oído; no sé que fue lo que escuché, simplemente creo que oí unas risillas asomándose y un cosquilleo en el estómago. Traté de abir el periódico, pero algo del viento no me dejaba, sentía que se llevaba el papel y de algún modo jugaba con mis manos. Decidí caminar. Proseguí por las aceras infestadas de gentes y logré observar el tintineo de las gotas que caían desde el cielo; la gente corrió a esconderse de la lluvia, pero más que una humedad por la que debía huír, sentía que valía la pena no esconderme de las gotas. Paré mi caminar. Cerré los ojos. Dejé que las gotas recorrieran mi mejilla y que se deslizara por la ropa hasta llegar a mis manos. Sentí la humanidad reflejada en esa pequeña expresión de la belleza de los cielos. Continué un poco mi camino, deje atrás dos cuadras y la gente me veía de manera extraña; de soslayo miré como las nubes comenzaban a partirse una a una, se abrían, se desertaban del oscuro cielo para despúes abrir paso a una luz cándida, lozana y tenaz.

No me creerías fácilmente lo que me paso el día de hoy si no te dijera que vivo en el DF: un lugar donde el clima hace caso omiso a la lógica de las estaciones. En eso se parece un poco a ti, pues puede mantener la calma de un ocaso melancólico o puede ser la tormenta más salvaje que hayan visto los amplios cielos. Sin embargo, nunca se había parecido tanto a ti como el día de hoy.

Después de esa frágil lluvia, se fue abriendo paso un poquito de luz desde los cielos, hasta llegar a cubrir lo que antes estaba lleno de agua. La gente salió de sus escondites, los niños ahora saltaban en los charcos y reinaguraron nuevamente su marcha por la ciudad. Yo seguí caminando, asombrándome con las actitudes del día y esperando su desenlace final.

Finalmente estuve en un café con una amplia ventana observando a la gente que pasaba. Ellos miraban hacia arriba señalando la hermosura del cielo y tratando de explicar su volubilidad en estos días de agosto. Ya no era momento de admirar la belleza de la bóveda, sino más bien, era mejor observar la admiración de la gente al ver el espectáculo del atardecer capitalino. En una ciudad como esta, se vuelve muy difícil la labor de apreciar la belleza. Sin embargo hoy se logró.

Pagué la cuenta y avanzada la noche decidí caminar por la calle Madero. Seguir mis pasos no fue tan difícil, ahora me acompañaban las luces de las farolas y una entrometida del cielo que llenaba mi camino de luz. La manera en que me iluminaba era muy indiscreta y coqueta; ella sabía de la belleza que poseía; entendía la beldad que la hacía irresistible; era una presumida, aún sabiendo que era la única reina de los cielos. Me provocó y tuve que voltear. Ahí me quedé, otra vez, impávido ante tanta belleza.

La noche se decora con estrellas, pero el papel estelar lo tiene la luna. La oscuridad se convierte en el gran telón, convirtiéndose sólo en un tapete que es ocupado por las criaturas celestes más bellas.

No podía resistir tanta belleza; me tuve que sentar y ceder ante sus encantos.

Ella lo sabe, ella me conoce, ella sabe como enamorarme.

Lo hizo hoy; lo hace siempre; pero nunca como en agosto... este mes que tanto me recuerda a ti.

Tuesday, August 23, 2005

Cuenta regresiva

Todo el colofón del último año, esta por darse en los próximos veinte días. Finalmente conseguí una oportunidad de volver a vestirme de vagabundo y comenzar una nueva experiencia; recogí un poco de los sueldos de los que me había hecho merecedor en los últimos ocho meses y me fui a la agencia de viajes, pedí una cotización, hice la reserva y poco después ya tenía mi boleto hacia las tierras ibéricas.

Siento que va a ser una buena experiencia y que tengo más que ganar que lo que podría perder (es una frase cliché que me caga pero tenía que escribirla), esto principalmete, por las cosas que me atan a un pasado en España. Creo que es mejor conocer un poco de lo que nada más me puedo imaginar y reconocer el final de los periodos donde todos los ciclos se cierran y sólo queda seguir para adelante.

Llegué a México en el inicio del 2003 y desde que llegué todo ha sido muy difícil. La readaptación, la manera de encontrar una vida abandonada, volver a insertarte en ella y también fue algo importante la ausencia y el apoyo de la Marmota. Ella se mantuvo conmigo a pesar de la distancia y con los beneficios del internet y las llamadas telefónicas nos mantuvimos en contacto y poco después nos visitamos mutuamente en los respectivos países con diferentes resultados, pero eso sí, siempre juntos, separados por caprichos del destino pero de algún modo uno cerca del otro.

Terminé la carrera de Licenciado en Relaciones Internacionales en mayo, estuve trabajando en el gobierno y en el sector financiero de México; todo se me terminó. De la carrera sólo estoy esperando mi título profesional, de los trabajos en los que estuve de todos me fui o me dejaron ir y lo único que quedaba era mi familia. Pero cabe destacar que es una familia sui generis, pero en toda la extensión de la palabra. Vivimos separados desde hace cuatro años y sus apariciones son vagos fragmentos del pasado que vienen unos días y despúes se van dejando un poco del recuerdo de un pretérito que ya no existe. Ásí que tenía todas estas situaciones y lo único que pude observar es que ya no queda mucho por el momento para el Gran Solín en estas tierras. Ya ni siquiera tener novia, pues nunca encontré una mujer que me llenara del modo en el que la Marmota lo hizo en su momento. Han sido periodos difíciles y estoy seguro que habrá peores (lo cual no es ningún consuelo) pero si veo claramente que mi plan delineado en mis noches de insomnio, finalmente se va a convertir en realidad.

Tampoco me voy únicamente por la Marmota y lo que ella representa para mí, simplemente me voy porque quiero dedicarle al menos seis meses de mi vida a estas chismosas que ahora me delatan. Las letras, simples y puras, creo que es el momento de intentarlo, no va a ser tiempo perdido. Al menos tengo una gran ventaja : mi juventud.

Ya veremos que pasa con la vida, las letras, la Marmota...todo de lo que antes no me dejaba dormir por las noches, ahora sé por lo menos ,que no me imaginaré lo que pasaría si me voy. Ahora sé que sí me voy a ir y que por lo menos una vez más veré de nuevo una alternativa diferente de vida. Eso es lo mejor.

Hace poco vi una película donde la pregunta --¿Cuál es tu idea de felicidad?-- era una de las bases de toda la historia.

Coincido con la última afirmación del protagonista: simplemente vivir de verdad. Eso es lo que quiero y por lo que voy a luchar.

Thursday, August 04, 2005

El infierno esta de fiesta

Hoy acaba de suceder lo que ahora convierte a la política nacional en un inspiradísimo cuadro de una escena dantesca. No es querer volver a caer en los excesos de la crítica política, simplemente lo que acaba de ocurrir el día de hoy es indignante.

Hoy acaba de declararse ganador de los pre-pre-candidatos del PRI a : Arturo Montiel. Todo este evento dentro de las "elecciones internas" de un grupo tan inspirado, angelado y fugaz como la música disco--es bien sabido su éxito pero es más recordada por su poca aportación al terreno musical y al ridículo colectivo al que llevo a muchos (incluyendo a John Travolta y a Michael Jackson)--. Tenemos entonces que después del despilfarro de las campañas por la pre-pre-candidatura resulta que ha ganado el mismísimo señor corrupción en persona.

No es ningún secreto sus escándalos de corrupción, la construcción de su ego a costa del erario público y además de su reconocida marca de origen del Grupo Atracomulco; el mismo grupo que hizo construir una estatua en el Paseo Tollocan en honor al profesor Hank González y ha convertido al Estado de México en un lugar de poca convivencia democrática y falta de tranparencia en los gastos públicos.

El señor Montiel en las últimas elecciones se dedicó a preparar la enchilada que hoy devora gustosamente; su delfín le allanó el camino, además de la cooptación del Tribunal Estatal Electoral y la infraestructura milenaria del PRI que los hizo ganar en el Estado con mayor padrón electoral del país. Se ganaron las elecciones con un evidente despilfarro de millones de pesos en campañas proselitistas donde nos llenaron las calles con una iconografía digna de los antiguos regímenes comunistas. El culto al líder. El culto a Montiel donde se le aplaude lo que estaba obligado a hacer. El culto a su delfín político, que lo único que tenía que hacer era agarrar las riendas del sexenio pasado.

Sin embargo a pesar de la rabieta que el día de hoy me va a ahuyentar el sueño, las cartas estan echadas. Mi peor pesadilla se ha vuelto realidad: tenemos en una terna del PRI a Montiel y a Madrazo juntos compitiendo por el mismo puesto. Es decir tenemos al Diablo y a Mefistófeles, que por nombre son diferentes, pero en significado son lo mismo.

Si para Montiel el referente es el Estado de México, para Madrazo es el Estado de Tabasco; los dos han comprado votos en ambos lugares; los dos han utilizado las artimañas políticas para conservar la hegemonía política;los dos apadrinaron a un heredero en el gobierno estatal, un simple títere que cuide sus intereses; los dos estan sedientos de poder, el mismo quie los impulsa para adelante sin importar gastar lo que sea necesario para sentarse en la silla presidencial que a decir de Emiliano Zapata tenía la maldición de que aquél que se sentara en la silla del Águila, se vería seducido y atrapado por su encanto. El mismo encanto que desquicio a toda una generación de políticos mexicanos.

Sin embargo vamos para allá y no hay vuelta atrás. Por este lado la hiedra de 10 cabezas ahora sólo tiene a dos. Dos personajes que reunen las peores características del priísmo de antaño; pero a pesar de todo esta retahíla el panorama no es nada favorecedor en el panorama político global.

¿A donde va este país? ¿Quienes son estos candidatos que quieren gobernar México? ¿También es criticable el AMLO con sus desplantes de PG el toro? ¡Santiago Creel y su campaña totalmente palacio! Por favor...ya no hay consideración para la gente y todavía se nos pide que votemos.

Es alarmante, la gente ya no vota; en las últimas elecciones del Congreso del 2003 los niveles de abstencionismo fueron altísimos y a pesar de la gran inversión del gobierno de Montiel en la campaña de Enrique Peña Nieto, el abstencionismo ganó en las elecciones de la mano con el heredero político.

Esto significa que la gente ya no cree en los métodos de elección, las personas ya estan hartas de las mismas escenas de siempre y yo creo que los políticos no piensan que la primera piedra de la democracia somos los ciudadanos comunes y corrientes.

Nosotros que por medio de las urnas los elegimos y que ponemos nuestras ilusiones en un proyecto político que nos reditue en lo que necesitamos: comida, salario y salud.

Así no se puede avanzar y nuestra transición al menos se demorará otros sexenios para poder llegar a consolidar una verdadera democracia y no este juego de caciques y caudillos. Esta democracia que hemos convertido en un infierno donde el único quemado es el pueblo, el soberano, la sociedad... usted elija el discurso que le aporte su ideología.

Ellos no se queman porque este es su juego; los infiernos y sus demonios. Nosotros a soportar a nuestros príncipes y Maquiavelo a festejar.

¿Qué podemos esperar del futuro ante este oscuro panorama?